Es increíble cómo se olvidan las cosas. Sabía que había cerrado el acceso al blog, pero desgraciadamente no recordaba cómo lo había hecho. He tardado un rato en encontrar la pestaña de Configuración, escondida tras la de Nueva entrada. Ya está hecho. On-line otra vez.
En tres años da tiempo a que a uno le pasen muchas cosas: uno puede, por ejemplo, dejar su país, aprender esperanto, plantar el famoso árbol, intentar escribir LA novela, dar la vuelta al mundo, ganar la lotería, adoptar un gato, encontrar el amor, vender su casa, pasar la varicela, volver a conducir, cambiar el colchón de la cama, comprarse un sofá, decidirse a ir a que le den un masaje, volverse vegetariano o volver a comer carne; perder 5 kg, recuperarlos, dejar de escuchar música, ir por fin a un concierto de Arcade Fire, probar la cocina malgache, organizar una boda,comprarse un iphone,comprarse un camión,asistir por primera vez a un partido de rugby, ir al cine en un centro comercial, volver a ir al cine en un centro comercial, sentirse extranjero, cambiar de rumbo y volver a sentirse en casa.
Qué puedo decir, a mí no me han pasado todas estas cosas. En los tiempos que corren nadie puede vender su piso sin perderle dinero. Mi ordenador portátil es demasiado grande como para dar la vuelta al mundo sin perder mi trabajo, y mi trabajo genera demasiado poco beneficio como para dar la vuelta al mundo sin llevarme el ordenador portátil. Me he comprado un iphone, eso sí, pero porque en la tienda consiguieron engañarme; en Francia los vendedores pueden llegar a ser muy persuasivos. Y he dejado Madrid, pero me traje el colchón. Y la lavadora. Y muchas cajas llenas de libros. Y mis plantas. Y el mapamundi roto. En realidad fue el gato el que nos adoptó. Entró un día por la ventana y ahora escribo con él pegado a la espalda. Pasé la varicela de pequeña y el camión no fui yo la que lo compró, sino mi marido.
París es diferente a los 32, ha perdido la magia que tenía a los 21; pero ahora que ha dejado de importarme creo que puedo volver a hacer esto.
5 comentarios:
¡Hola, Lui!
Estaba agazapado esperando a que volvieses a abrir esto: tengo gastada la tecla F5, ya.
¡París! ¡O lá lá!
Bienvenida guapa!
¡¡David!!! ¿Cómo estamos?
Muchas gracias por el recibimiento, me hace mucha ilusión :-) Tienes que explicarme lo de la F5 porque no me conozco el comando y me pierdo la broma, qué hace???
Ahora me toca cogerle el ritmo otra vez a este universo...
Morriña de Madrid....
Bss
He vuelto, chica de las biscotelas... pero despacito... :)
Yo también me fuí hace un tiempo. Pero hoy me dió por pasar por aquí. E voilà!
Un abrazo
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