Desde Segura de León, los colchones de la vecina de mis tíos, Ángel y Sané:
Desde la esquina de la casa de mi madre, en Sevilla, el colchón de otro vecino, fotografiado por ella:
Este otro colchón, según Carmen, no sabemos si "habrá volado y a dónde, pero ha aterrizado justamente al oeste de la calle 112, norte de Manhattan":
De Jorge me siguen llegando colchones voladores, éste desde Sevilla, enfrente del Levíes:

Todos estos son de Amanda, como colofón de una noche de verbena en el barrio de Lavapiés:
3 comentarios:
a los dos colchones de manhattan parece que alguien los haya atado para que no vuelen más
me encanta ver la foto aquí. los colchones que ya no vuelan se ven un poco menos indefensos cuando están todos juntos.
Carmen: qué buena reflexión... jeje.
Ruidoperro: yo creo que los colchones de Carmen están sin estrenar... por eso ni siquiera saben que tarde o temprano tendrán que separarse. Imprescindible para volar, por otra parte...
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